ABRIR SUEÑOS ES MÁS FÁCIL QUE CERRARLOS
A veces seguro pienso que lo más difícil de la vida es ponderar a cada hecho, situación o persona con su respectivo peso, con su verdadero valor.
Es complicado vivir en el limite de la vida si lo más probable es que no sepamos cuándo y cómo estaremos en aquel peligroso límite, pero lo más seguro es que sintamos o tengamos alguna vaga percepción de que por algún camino equivocado nos estamos yendo o se están yendo.
La cuestión es que nos rondan constantemente los espíritus inciertos que hacen que dudemos de lo que estamos haciendo, nos hacen dudar de nuestras decisiones y en definitiva nos hacen sentir inseguros regularmente.
La fidelidad hacia nosotros mismos es la base para confiar en los demás y como consecuencia ser dignos de confianza.
Si no nos respetamos a nosotros mismos partiendo por lo más individual, menos vamos a respetar a lo demás, menos vamos a vivir en la alta fidelidad como un concepto de calidad de vida.
Existen los “discos eternos “mientras sean escuchados por oídos distintos pero terminan aburriendo a quienes los escuchan todo el tiempo. Con las mentiras o cuentos eternos pasa más o menos lo mismo.
Hay una gran necesidad humana de crear dimensiones en conjunto, de crear lazos importantes, duraderos, fidedignos, todo esto con las personas que estén a la altura en los determinados contextos de nuestras vidas.
Abrir sueños es más fácil que cerrarlos.
así es...
Sebastián Moya Sánchez
Sebastián Moya Sánchez

