Mis propias alturas

Con la necesidad a cuesta de definir el rumbo de mi existencia, se presenta la posibilidad de viajar a Machu Picchu por segunda vez en mi vida.

Momento oportuno en que actualmente me siento capaz de hacer todo lo que me gusta, con las herramientas necesarias. Creo que me falta la energía de aquel impulso que entrega la definición de enfocarse en aquellos proyectos que más me hacen sentido en la vida, con la  tranquilidad, sabiduría y fuerza, elementos fundamentales para lograr concretarlos con éxito.

Esta será la oportunidad de iniciar simbólicamente el segundo aire de mi vida, cerrando un ciclo de tiempo profundo, potente y autofundacional, en el cual adquirí las bases necesarias para desarrollarme en todo lo que viene. Esta segunda parte en la que hay que concretar, hacer las cosas, desarrollar y avanzar en aquello a lo que vine a este mundo.

A esta altura de mi vida ya tengo claro quién soy y se quién puedo ser.
Llegó el momento de definir cómo hacerlo y hacerlo con decisión.

En la segunda parte de mi vida, voy a declarar la intensión de mi futuro, de la pasión de vivir, de decidir, de definir, de pensar y de hacer.

“Hoy soy todo lo que soy porque quiero eso hoy”.
Sumergido en la nebulosa programada, que es la base de los grandes desafíos. Momentos que hay que saber ponderar y disfrutar aquella incertidumbre que se experimenta.

Sé lo que me gusta, lo que sé hacer, ahora defino el rumbo de lo que voy a hacer.


Machu picchu nos espera..

Sebastián Moya Sánchez

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