Las 7 mejores frases de Ortega y Gasset
Las frases de Ortega
y Gasset nos invitan a reflexionar y a cuestionarnos. Son un regalo para
todo aquel que quiera profundizar a través de la metáfora y las sentencias
ingeniosas. Ortega y Gasset (1883 – 1955) fue un filósofo y escritor español
vinculado a la teoría del perspectivismo, al raciovitalismo y al movimiento de
renovación cultural y artístico contra el modernismo, conocido como
novecentismo.
Su pensamiento ha
ejercido gran influencia en varias generaciones de intelectuales. Además,
no solo fue un brillante divulgador, sino que profundizó en una gran variedad
de campos del saber, entre ellos la filosofía, la psicología, el arte y la
literatura. Su estilo es considerado
elegante y original, sobre todo su discurso filosófico. Prueba de ello son
obras como El tiempo de nuestro tiempo (1923) o La rebelión de las masas
(1929). Para conocerlo un poco más a fondo, profundicemos en algunas de sus
frases.
El camino hacia uno
mismo
“Camino lento, no te apresures, que el único lugar a donde
tienes que llegar es a ti mismo”.
Se trata de una de las frases de Ortega y Gasset con más
valor. El destino no es un lugar, ni un trabajo, ni un momento. No es el camino
a nuestros sueños, sino la reconciliación con nosotros mismos. El punto exacto
en el que nos encontramos con nuestra verdadera esencia.
A veces, olvidamos que lo más importante no está ahí fuera,
sino en el interior de cada uno de nosotros. De qué nos vale conseguir lo que
deseábamos, tener la vida que “hemos soñado” si luego, no nos acompañamos…
Quizás a veces invertimos el orden y priorizamos las metas externas pensando
que más adelante habrá un momento para conocernos. Posponiendo lo fundamental:
llegar a nosotros mismos.
El valor de los
errores
“El verdadero tesoro del hombre es el tesoro de sus
errores”.
Un error es un puente
al aprendizaje, la oportunidad de mejorar lo que en algún momento nos salió mal.
Un tesoro, como expresa Ortega y Gasset, repleto de sabiduría.
A partir de nuestras equivocaciones se erigen el cambio y el
crecimiento. Tan solo hay que aprender a verlo. Los errores son humanos, todos
los cometemos. Es casi imposible salvarse de ellos. De hecho, no podemos
controlarlos porque no somos perfectos. Ahora bien, lo que sí podemos elegir es
la actitud para afrontarlos.
Los errores son
grandes maestros. Tan solo hay que darle una oportunidad a esta actitud.
Nos indican qué camino abandonar o qué estrategia mejorar. Hay todo un mundo
por descifrar a partir de ellos, de manera que en sí todos encierran un reto.
La construcción de la
realidad
“Hay tantas realidades como puntos de vista. El punto de
vista crea el panorama”.
Una de las frases de Ortega y Gasset para recordar en
nuestras conversaciones con los demás. Cada persona crea un mundo, su mundo, y
a partir de él filtra todo lo que acontece a su alrededor. De ahí nacen muchos
malentendidos; por eso a veces es tan difícil entendernos.
Lo bonito y enriquecedor de nuestras relaciones es apreciar
los matices que se encuentran en cada una de las perspectivas, de los puntos de
vista que nos rodean. Esa es la magia, el misterio. Una realidad que se
multiplica y que depende de los ojos de quien la mira.
Planificar y pensar
en perspectiva para avanzar
“Sólo es posible avanzar cuando se mira lejos. Sólo cabe
progresar cuando se piensa en grande”.
Ortega y Gasset lo tenía muy claro: avanzar implica pensar a
lo grande y creer que todo es posible. Si acotamos nuestro pensamiento,
nuestros sueños se verán reducidos en buena medida.
En cuestión de proyectos, metas y objetivos, la palabra
imposible tendría que estar en la cola de la lista de significados que
manejamos. Porque, si reducimos nuestro campo de visión, es normal que no
consigamos lo que pretendíamos. Hay todo un mundo de posibilidades ahí fuera,
tan solo hay que encontrar la manera. Ese es el desafío.
Enseñar a dudar
“Siempre que enseñes, enseña a dudar de lo que enseñes”.
Otra de las frases de Ortega y Gasset que vale la pena tener
presente, sobre todo en el ámbito educativo. Si queremos adultos libres y con
capacidad de decisión propia enseñar a dudar es imprescindible.
Imponer una idea es acortar el campo del saber tan extenso e
ilimitado… Sin embargo, enseñar a cuestionar, no solo a los demás, sino a
nosotros mismos también es la llave hacia el conocimiento. La puerta hacia la
riqueza procedente de la diversidad de perspectivas. La duda es fundamental
para construir ideas liberadoras.
La importancia de la
responsabilidad
“Muchos hombres, cómo los niños, quieren una cosa pero no
sus consecuencias”.
Responsabilizarnos de las consecuencias de nuestros actos
implica madurez emocional. Saber que una decisión conlleva algo más que el
momento de la elección es fundamental. A menudo, todo dura mucho más que el
momento en el que ocurre. Saber qué hacer con el rastro que deja nos permite
avanzar, organizarnos y no perdernos.
Quien no se responsabiliza vive en la inestabilidad, el
victimismo y la culpa. No sabe qué pasos dar y ni siquiera cuáles ha dado ya.
Se mueve por el capricho y la inmediatez, como los niños. Obvia que, cuando
obtenga aquello que desea, también será importante saber qué hacer con su
rastro.
Saber con humildad
“Saber que no se sabe constituye tal vez el más difícil y
delicado saber”.
Quizá una de las frases de Ortega y Gasset más complicadas y
que implica grandes dosis de humildad por nuestra parte para aceptarla, pero
una de las más sabias. Reconocer nuestras limitaciones, aceptar que conocemos
algo así como una gota de agua dentro de un océano inmenso es esencial.
¿Qué sabemos en realidad? Quien cree que lo sabe todo no irá
más allá porque su soberbia se lo impide. En cambio, quien con humildad adepta
su ignorancia, está más cerca de dar un paso más para seguir descubriendo todo
cuanto le rodea.
Como vemos, las frases de Ortega y Gasset son un llamado a la
autorreflexión y al cuestionamiento. Palabras a las que recurrir si queremos
romper la rigidez de nuestro pensamiento.
