La ruta del enojo
Enojarse es perder el tiempo
Nos abandona la tolerancia
Enojarse demuestra poco control
de nosotros mismos
Poca inteligencia ejercida en
un momento específico
al no controlar lo que sentimos
viendo lo que nos sucede
Nos enfrentamos a algo que no nos gusta
No hay control de las emociones
No hay dominio del ser
Se descalibra el alma
Se pierde tiempo
No se controla el temperamento
No se analizan las situaciones,
la realidad, el entorno
Se nubla todo
No se es empático
No se ve simpático
No hay búsqueda de
alternativas ni salidas a los problemas
Si se está cerca de algo que a
uno no le hace bien,
hay que alejarse
no necesariamente de manera física,
sino que espiritualmente
mantener distancia,
Da lo mismo si
físicamente se encuentra cerca.
Escrito por Sebastian Moya
Sánchez
