Temazcal (In Utero)


La purificación, el conectarse con uno mismo y la toma de  conciencia de lo esencial de la vida son los desafíos a los que me enfrento luego de haber experimentado la ceremonia llamada Temazcal.

De acuerdo a mi habitual pesimismo crítico y cercano a la realidad (no dejando de ser positivo en la vida) creo que es muy difícil poder llegar a nacer de nuevo, partir de cero, eliminar todo lo malo, ponderar lo bueno y recomenzar como si  todo lo malo se pudiera borrar fácilmente, pero lo que sí  creo que es fundamental y a la vez es posible de lograr, es el tomar conciencia, el darse cuenta de que estamos llenos de malas formas de vivir y ver la vida, de prejuicios y aspectos negativos en general que no nos permiten unir nuestros instantes de felicidad  y aglomerarlos en aquella mazamorra palpable  llamada “Felicidad”.

Todos los días  experimentamos por lo menos algunos pequeños momentos  de felicidad y sin duda podrían ser muchos más si nos entregáramos a la voluntad de querer vivirlos.

Si nos eleváramos un poco más, si nos esforzáramos día a día en descubrir nuestras falencias, en desnudar al instante nuestras malas actitudes  cotidianas y constantes y las pudiéramos eliminar completamente justo en el instante previo a realizarlas, podríamos acercarnos  progresivamente a una vida más plena, con una mayor cantidad de momentos de felicidad.

Conectarse de vez en cuando con uno mismo nos da la posibilidad de analizarnos mejor, de enfrentarnos directamente con nuestros lados más oscuros, que están ahí, esperando ser iluminados con nuestra propia luz.

Sebastian Moya.

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